La antecesora de Jenner

A menudo la historia nos engaña. Crecemos estudiando y creyendo que son ciertas mentes las inventoras de vacunas, objetos, teorías…que resultaron tan sobresalientes en la época que, sin ellas, hubiera resultado imposible llegar a dónde estamos. Lo cierto es que, a veces, el ser humano no es justo ni equitativo a la hora de dar méritos y más aún cuándo se trata de mujeres.
Y así, tenemos ejemplos femeninos que han sido aplaudidos por sus avances intelectuales como Marie Curie y otros que a pesar de tener grandes dotes de liderazgo acabaron desplazados, ejecutados y peor aún: olvidados, como Ana Bolena o la propia Lady Marie Montagu que si bien sí creó expectación en su época no está reconocida como la mentora de la vacuna contra la viruela que se le suele atribuir comúnmente a Edward Jenner.
Mary pertenecía a una clase de nobles y creció instruyéndose en la biblioteca paterna, ya que devoraba libros y libros a diario por su afán curioso. Al llegar a la adolescencia, se enamoró perdidamente del hermano de su mejor amiga Anne, Edward Montagu, y tras las negativas de su padre para conciliar la boda, los dos amantes decidieron fugarse y casarse por su cuenta.
Tiempo después de que se llevara a cabo el matrimonio, Edward fue nombrado embajador en el Imperio Otomano y por ello, partió con su mujer hacia Constatinopla. Allí, Mary se fijó en la práctica de la inoculación que hacían muchas mujeres con sus hijos para protegerlos de posibles enfermedades; dicha práctica consistía en vacunar con un minima parte del virus para que, al crear anticuerpos, la segunda vez que contrajeran la enfermedad ya estuvieran preparados. Mary había visto como familiares suyos habían muerto por viruela, por lo que, al llegar a Inglaterra, lo pusó en práctica con sus propios hijos.
Tan de moda se puso esta técnica que incluso la reina de Inglaterra lo hizo con los suyos, pero muchos médicos y eclesiásticos no vieron bien que la mujer hiciera estos ejercicios por lo que empezaron a ser críticos y decidieron decir que era una técnica endemoniada.
Finalmente, Lady Mary dejó a su marido y huyó con otro hombre, aunque siempre mantuvo una larga correspondencia con el primero, pero esa ya es otra historia. Murió en Inglaterra en agosto de 1762.

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~ por mendfiss en 5 septiembre 2010.

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